Mostrando entradas con la etiqueta Sutep. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sutep. Mostrar todas las entradas

Ministra Patricia Salas colaboró con gente de Patria Roja - Política | Perú 21

Fuente/Source: Peru21


Ministra Patricia Salas colaboró con gente de Patria Roja

Conflicto de interés de la titular de Educación con el partido que controla el Sutep. En la década del 80, la hoy funcionaria fue mano derecha de activista de ese partido en Arequipa.

Foto Referencial

Las concesiones que la ministra de Educación, Patricia Salas, le ha dado al Sutep a lo largo de su gestión tendrían una simple explicación: esta sería su cercanía, durante su juventud, con el partido Patria Roja, que desde hace más de cuatro décadas controla el gremio de los maestros.
Fue exactamente durante la década de los 80 cuando Salas –siendo una estudiante de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional San Agustín de Arequipa (UNSA)– conoce al entonces catedrático de la misma casa de Estudios Luis Zaraus Suárez y este la convoca para que trabaje en el Centro de Investigación y Desarrollo (CIED).
En aquella época, Zaraus era conocido en la Ciudad Blanca como un ferviente activista de Patria Roja,aseguró un dirigente de ese partido que prefirió el anonimato.
El catedrático ostentaba también el cargo de director delCIED, instancia que tenía como consigna adoctrinar a líderes regionales para la resistencia social. La idea, según fuentes cercanas a Patria Roja, era fortalecer el movimiento y la lucha sindical.
Salas, quien en ese entonces tenía 26 años de edad,inmediatamente se convirtió en la mano derecha de Zaraus. El profesor no demoró en nombrarla coordinadora de ese organismo, como consta en un certificado al cual tuvo acceso Perú21 (ver facsímil).
La ministra Salas indica en su hoja de vida –página web del Ministerio de Educación– que su primera experiencia laboral fue en el CIED, donde laboró desde 1984 hasta 1990. Sin embargo, no informó que quien dirigía esa institución era un activista del partido Patria Roja.
SABÍA QUE
- Salas ha sido criticada por no mostrar firmeza para expulsar del aparato estatal a los profesores condenados por terrorismo.
- También es cuestionada por liquidar la Ley de Carrera Magisterial, que fue uno de los reclamos del Sutep, es decir, Patria Roja.

----

Un crimen social - por Luis García Miró Elguera | Diario Expreso


Un crimen social




Luis García Miró Elguera

Alarmante lo que sucede con la Educación en el Perú. Para nadie es secreto que un país sólo se forja con ciudadanos instruidos y cultos. Toda sociedad ignorante o maleducada está condenada al fracaso. Perú, sin embargo, ha desechado instrumentar una sólida política de Estado. Por el contrario, desde que la dictadura de Velasco Alvarado dinamitara la Educación –incrustando en su ley un letal cogobierno entre el Estado y el sindicato magisterial dirigido por el partido comunista Patria Roja– hemos venido cuesta abajo, con docenas de generaciones dominadas por la medianía, cuando no la estupidez, estimuladas por el complejo de inferioridad inculcado por maestros mediocres forjados en la ideología comunista del odio de clases. Esta barbaridad comenzó a ser mutada por la ley del Magisterio aprobada durante el gobierno del presidente Alan García. Por primera vez se le quebraba el espinazo al sindicato de profesores que maneja Patria Roja. La meritocracia empezaba a ser parte vertebral de la carrera docente. Pero sobre todo, la dirigencia sindicalista fue expectorada del cenáculo donde se forjan las directrices de nuestra escuela pública. El parto no fue sencillo, pero sí histórico. Después de medio siglo, recién se combatía la politización educativa. El país empezaba a avanzar. Pero como toda transformación nacional, esta sólo se daría por etapas. Y la escuela es el primer escalón ciudadano sobre el que se soporta cualquier otra metamorfosis social. En consecuencia resultaba temerario enervar la norma que, por fin, había sentado las bases del cambio. No obstante este gobierno ha decidido hacerlo, con el único fin de aplacar las iras violentistas del Sutep, el sindicato que hoy manosea un “partido” que defiende a sendero luminoso.
Si ya era temerario permitir que el Sutep cogobierne en materia educativa –primero por tratarse de un sindicato con intereses reivindicativos contrapuestos a los del Estado, que debería ser el único rector de las políticas escolares; y segundo porque el sindicato lo maneja un partido político comunista llamado Patria Roja–, entonces, ¿con qué derecho este gobierno podía permitir que ese mismo sindicato –ahora, además, infiltrado por una agrupación abiertamente afín al terrorismo– vuelva: 1) a participar en la designación de los maestros en las escuelas, y 2) a tener voz y voto en la implementación de las políticas educativas? Aunque al lector pueda sonarle a exageración, ambos crímenes sociales están plasmados en el proyecto de ley que empezará a debatir el Congreso. ¿Qué explicación cabe frente a esto? Ninguna. Sólo la claudicación de una ministra como Patricia Salas, quien podrá ser personalmente muy correcta, pero que se ha dejado rodear por un escuadrón de rojos infiltrados en su sector, que la obligan a administrar la Educación a imagen y semejanza de la ideología y la práctica comunista del Sutep. El país espera que el Parlamento rechace ambos extremos intolerables del proyecto que enviará el Ejecutivo.